“Sé que ellas nunca me dejarán”: Madre divorciada reemplazó con muñecas a hijos que dejaron su casa

Liz Watson, de Virginia, apenas pudo soportarlo cuando sus hijos prefirieron vivir con su padre luego del divorcio. Para compensarlo, se dedicó a coleccionar réplicas de bebés, de más de mil dólares cada uno.

Puede que sea por el imperativo biológico, o quizás por las exigencias de la sociedad, pero para una mujer pareciera que no hay tarea que se vea más grande e importante que ser una buena madre. Es por esto que cuando se escucha de una madre que no ha hecho un buen trabajo, especialmente si esto se ve representando en unos chicos que prefieren no estar con ella, pareciera que la condena de la sociedad es la más grande y terrible de todas.

Esta presión puede llevar a algunas personas a intentar corregir sus errores a como de lugar. Algunas se inspiran y logran tornar su vida en la dirección correcta, mientras que otras simplemente, terminan por perder el norte.

Así fue como le ha ocurrido a Liz Watson, de 42 años. Una madre de Virginia, Estados Unidos, Liz creyó que el mundo se le venía abajo cuando luego de su divorcio, sus hijos decidían que preferían pasar sus días con su padre en lugar de ella. Sin nada que decir para detenerlos, Liz tuvo que ver como esos chicos que ella misma había traído al mundo ahora optaban por irse al lado de su padre.

Devastada, Liz optó por una solución que de buenas a primeras no suena ideal: reemplazarlos.

La manera en la que lo hizo fue comenzar a coleccionar muñecas hiperrealistas. Mostrándolos en su Instagram, Liz ha creado todo un entorno, incluyendo habitaciones, camas, cunas y de todo para sus ‘bebés’. Cada uno de ellos puede costar más de mil dólares, por lo que su nuevo proyecto le ha significado elevados gastos.

“Las muñecas me reconfortan porque las relaciono con los sentimientos que tuve al ser madre de mis dos hijos mayores cuando eran pequeños. Sé que estas muñecas no crecerán, que no me las quitarán, que un divorcio no afectará a mi capacidad para cuidarlas. Sé que nunca me dejarán”

–Liz Watson para el Daily Mail–

El nuevo marido de Liz declaró que su obsesión por estos bebés falsos le parece algo preocupante, especialmente porque pareciera que su mujer ha reemplazado el afecto que sentía por sus hijos hacia estos muñecos.

Dado que la ve darles los mismos cuidados que una madre le daría a sus bebés de carne y hueso, le parece que la salud mental de su mujer no está en un buen lugar.

Lo único que parece darnos algo de seguridad, es que Liz sabe lo extraña que se ve su situación. Si ella es consciente de ello, puede que sea algo momentáneo. Quizás cuando sus hijos crezcan un poco más, pueda recuperar la relación con ellos.

 

 

Fuente:UPSOCL