¡Hazlo tu misma! Budín de naranja esponjoso, suave y rápido con glaseado y ralladura de fruta

La ralladura es clave, pero el zumo de la fruta es aún más importante porque gracias a ello tendrás un budín de naranja húmedo.

Hay que reconocerlo, el día parece más hermoso cuando saboreas un trozo de budín de naranja esponjoso. No hay horario o fecha en el calendario donde no encaje este pastel, pues es frutal, rápido, y ‘decora’ la mesa en una fecha festiva.

Si estabas buscando un postre para todas las edades, sin duda, este figura en el top de la lista después del bizcocho de vainilla.

Por otro lado, es muy sabroso con o sin glaseado de azúcar, aquí lo importante es el contenido y el sabor del budín de naranja. Por lo tanto, no te estreses si cuentas con lo básico y nada más.

El jugo de naranja es indispensable
La ralladura de la fruta es clave, pero el zumo es aún más importante porque gracias a ello tendrás un budín de naranja esponjoso y húmedo. Procura que no te falte o deja la preparación para otro momento si no dispones de este ingrediente natural.

Adicionalmente, el jugo debes extraerlo directamente de la naranja el mismo día que hornees el pastel y debe estar lo más fresco posible. No es recomendable el líquido de envase, el sabor te jugará en contra.

Glaseado del budín de naranja esponjoso
La parte más generosa de la receta es el glaseado, ya que lo haces con apenas 2 productos. Mezcla 1 taza de azúcar impalpable con jugo de ½ naranja hasta que tengas la textura deseada y vierte el resultado en el postre.

En lugar de comprar tantas galletas en el supermercado prepara un budín de naranja esponjoso, es mucho más satisfactorio y rinde para varias personas.

¿Es recomendable llevarlo a la nevera?
Lo más sano es que lo consumas al momento, pero si te sobró y tienes temor a que se dañe, colócalo en la nevera. Guárdalo en un recipiente hermético y al día siguiente retíralo del frío 2 horas antes, de esa forma el budín conservará su buen sabor.

 

 

Fuente:Recetas ParaVivir Mejor