Estos son los “gastos hormiga” que no te permiten ahorrar.

Estos gastos hormiga son esos que son pequeños y que ni siquiera notamos o hacemos sin ningún reparo por considerarlos demasiado pequeños como para preocuparnos. Pero, si juntamos todos estos al final del mes tendremos una considerable suma y porcentaje de nuestro sueldo o ingresos.

Es necesario aprender a manejar estos gastos para poder llegar fin de menos holgados y hasta, quién sabe, ahorrar y engordar nuestra cuenta. Aquí te dejamos alguno de ellos.

Transporte: Esto son los taxis, parqueo o estacionamiento. Es aconsejable revisar los gastos en esto y planificarlos mejor. A veces es mejor caminar en tramos cortos y así te darás cuenta que ahorrarás mucho.

Comer fuera: Comer fuera, aunque no lo creas, supone un 50% adicional que comer en casa. Si sacas cuentas ahorrarás bastante.

Servicios innecesarios: Gastos que sepas que no usas y aún así los sigues pagando. Si es posible cancélalos.

Antojos: Darte un gusto de vez en cuando es necesario. Sin embargo, a veces estos gustos se exceden en costo y afectan nuestra economía. Lo más importantes es programarlos y ajustarlos en caso sea necesario.

Salidas nocturnas: Si eres de las personas que sale muy seguidos los fines de semana sabrás lo que se gasta en una sola salida. Sabemos que salimos pensando en que gastaremos un monto, pero al final terminamos gastando el doble. Así que planifica mejor tus salidas y ponte un tope.

Compras innecesarias: Evitar gastar en objetos que no son indispensables puede significar un gran ahorro. Lleva un registro diario de todos los gastos que hagas en el día, para que al sumarlos al final de la semana, puedas comprobar cuánto destinas a estos gastos. Una buena forma de ahorrar puede ser en la compra de refrescos, gaseosas, café, entre otros. Reemplázalos por alternativas más baratas. Es decir, racionaliza tu consumo.