Es fácil enamorarse, pero arriesgarse a amar sólo los valientes lo consiguen

Los relaciones son mucho más que el “vivieron felices para siempre” que nos enseñaron.

Crecimos con Disney, con las películas románticas de Hollywood, con la historias que terminan “vivieron felices para siempre”. Parece que encontrar el amor es difícil, pero seguir las historias es muy sencillo.

Sin embargo, complejidad de crecer junto a una persona, y día a día elegirse es mucho más problemático. Eso, por supuesto, se va descubriendo después; hasta que te enfrentas a llevar una relación de muchos años.

El amor no basta para continuar las historias románticas. Se requiere de mucha paciencia, de muchas ganas, de compatibilidad emocional y mental, y de un trabajo diario que en ocasiones se vuelve agotador.

Sí, el “vivieron felices para siempre” no es tan encantador como parece. Para encontrarlo son peleas, discusiones, amor, ceder en varias áreas, y muchas ganas de continuar.

No es imposible, pero es importante que entendamos el camino que debemos recorrer. Lo hermoso de las relaciones es cuando nosotros elegimos estar ahí todos los días, y no estamos conformándonos.

Es muy fácil enamorarse, pero definitivamente lo difícil es continuar la historia. Tampoco quieras aferrarte a alguien que ha hace daño, ni tampoco dejarlo sólo porque esperas todo sea un cuento de princesas.

Ya no parece tan sencillo, ¿verdad? El verdadero problema es que no hay una fórmula universal para poder saber cuándo quedarse y cuándo irse. Solamente eres tú quien puede tomar esa decisión.

Amar es para personas valientes que están dispuestos a dejar expuesta el alma. Amar es ser vulnerable, sabiendo que existe la posibilidad de que te rompan el corazón. Amar se vuelve complicado cuando debes luchar por ello todos los días. Y aún así son las sonrisas, las caricias, las risas que hacen que valga la pena apostar todo a una persona.

 

Fuente:NUEVAMUJER