Combate el estrés y la ansiedad con estas técnicas

¿Qué pasa con tu cuerpo cuando el estrés lo invade? Debes estar pendiente de estas señales: tu corazón late deprisa, aumenta tu presión arterial.

tu respiración se acelera, disminuye el flujo de ciertas hormonas y aumenta el de otras, hay tensión y sudor en la piel. Es tiempo de parar y relajarte.

Según datos del Instituo Mexicano del Seguro Social, 75% de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral, cifra que supera a píses como China y Estados Unidos. ¿Aportas estrés a la cifra? Debes hacer algo de inmediato. La compañía española de seguros de salud para empresas Cigna propone cinco técnicas de relajación que podrás usar en cualquier momento.

Respiración profunda y consciente
Cuando hay estrés, tu cuerpo necesita más oxígeno y la respiración se acelera. Pero eso no basta, la oxigenación del organismo necesita aumentar el volumen de aire que respiras.

Para conseguirlo, la recomendación es hacer entre cinco y 10 inspiraciones y expiraciones abdominales, de forma lenta y profunda, desde el diafragma.

Toma aire por la nariz y expúlsalo por la boca, y céntrate en vaciar completamente los pulmones antes de inhalar de nuevo, mientras sientes cómo tu abdomen se hincha al inhalar y se contrae al exhalar.

Relajación muscular
La relajación se define como una técnica de reducción de la activación fisiológica. Es eficaz para el tratamiento de los trastornos de ansiedad y otros desórdenes emocionales. Disminuye la tensión muscular con ejercicios en los que alternes periodos de tensión poco intensos y breves y lapsos de relajación más largos.

Contrae y relaja los músculos de la cabeza a los pies. Empieza por la cara y sigue con el cuello y los hombros; tensa y relaja frente, ojos, nariz, boca, lengua, mandíbula, labios, cuello, nuca y hombros.

Después contrae brazos y manos, de manera alternativa; estira las piernas y levántalas hacia arriba; estira la espalda, con los brazos en cruz y los codos hacia atrás; para el tórax, inspira y retén el aire unos segundos; y para el abdomen y la cintura, tensa y relaja los músculos del estómago y los glúteos.

Visualización positiva
Es una variación de la meditación tradicional en la que se deben utilizar la imaginación y la memoria. Puedes recurrir a recuerdos de momentos felices y tranquilos, de tus últimas vacaciones por ejemplo, o crear nuevos momentos.

La idea es dirigir la concentración a imágenes positivas y agradables al recrear situaciones que te gustaría vivir o recuerdos de momentos felices del pasado. Es recomendable recurrir a los sentidos para tratar de imaginar el olor, el tacto y los sonidos de la escena, así como experimentar las sensaciones que todo ello produce.

Reír y sonreír
Ambas acciones contribuyen a la liberación de dopamina, endorfinas y serotonina, biomoléculas que ayudan a relajar el cuerpo, al mismo tiempo que reducen el ritmo cardiaco y la presión arterial. En concreto, las endorfinas contribuyen a calmar el dolor y la serotonina actúa como antidepresivo.

Yoga
Esta disciplina se practica más como un deporte, sin considerar que uno de sus principales beneficios es la paz mental. Si practicas yoga con este objetivo, te puede ayudar a alcanzar un estado de relajación que permita controlar el estrés y la ansiedad.

 

Fuente:Harmonia.la