¿Padeces el síndrome del eterno viajero?

¿Siente que le falta algo a cada lugar que has visitado?

Sucede que muchas algunas personas realizan diversos viajes en los que la pasan increíble, pero cuando vuelven a casa siente que algo les falta, mejor dicho, siente que no pertenecen a ningún lugar. Si te ha sucedido, es probable que sufras el síndrome del eterno viajero.

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Este fenómeno se presenta en aquellos muchos viajeros que han sufrido un “choque cultural inverso”.

Este síndrome se caracteriza por tener la sensación de no pertenecer a ningún lugar. Muchos viajeros que han atravesado este sentir, lo describen como “una especie de ansiedad, de no estar a gusto en ningún lugar, de que siempre falta algo, de ir en busca de aquel lugar que lo reúna todo, dejando atrás, el lugar donde te encuentras”.

El síntoma característico de este síndrome tiene que ver con el sentimiento de no ser “ni de aquí, ni de allá”. Esto sucede porque los recuerdos que guardas de la ciudad que acabas de dejar, (ya sean buenos o malos) se quedan estáticos en tu memoria. Y sucede que al volver a casa o visitar un nuevo destino, empiezas a recordar el último lugar en el que estuviste y lo añoras e incluso puedes querer regresar.

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El síndrome del eterno viajero puede empujarte a que regreses a la última ciudad que visitaste, solo por los buenos recuerdos que guardas de ella, pero al llegar a esta, te das con la sorpresa de que algunas cosas han cambiado y tus recuerdos no se reflejan al volver a la ciudad en cuestión.

Algunos investigadores afirman que mientras mayor sea el tiempo que una persona se encuentre fuera de su hogar, mayor será el choque percibido. Lógicamente, las relaciones y lazos construidos en la nueva ciudad, pueden ir creciendo, haciéndose más fuertes a media que pasas más tiempo dentro de ella, adaptándote a las actividades que ahí realizas.

Algunos síntomas de este síndrome pueden ser:

Aburrimiento.

Cambio en las relaciones actuales.

Las personas tienden a malinterpretarte.

Sentimiento de alienación.

Incapacidad de aplicar nuevos conocimientos y habilidades.

Pérdida de experiencia.

Sentimiento de falta de escucha.

No poder darse a entender.

Añoranza del hogar a la inversa.

Pero no te alarmes, si eres de las personas que ama viajar y no ha sufrido este síndrome o lo estás sufriendo actualmente, debes saber que muchos viajeros han agradecido tener este síndrome ya que les ha ayudado a encontrar su hogar en el lugar en donde están, en el momento en el que están.

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Recuerda lo bien que siente estar en casa, con la familia y los amigos de siempre, pero no tengas miedo a viajar por el mundo, valorando lo importante de las experiencias que puedes vivir en cada una de las ciudades que desees conocer.