Malos hábitos que pueden existir en tu relación

Problemas nocivos para tu bienestar y el de tu pareja.

Amar es sencillo, lo que tiene dificultad es llegar al punto donde la relación está consolidada y para eso, muchas parejas viven situaciones difíciles. Pero no debes confundir el esfuerzo por construir una buena relación, con patrones tóxicos que a la larga solo te harán daño a ti y a tu pareja. Checa la siguiente lista y analiza que comportamientos no son los adecuados.

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Llevar un registro de todo

Mejor dicho: “Llevar la cuenta”. Está referido a aquellas personas que contabilizan y guardan memoria de todas aquellas cosas, ya sean buenas o malas que haya hecho su pareja en la relación. Esta conducta es dañina, debido a que, condicionar o manipular, no es sano en ningún tipo de relación y menos para una sentimental. Recordar las veces que tu pareja se equivocó para darte la libertad de tú también “equivocarte” o contabilizar las situaciones donde se fue amable con la pareja para luego “cobrárselas”, solo nos habla de una falta de madurez emocional. Si algo no te agrada, dilo cuando sea el momento, y si ayudas a tu pareja, hazlo de corazón. Una relación no se trata de una competencia acerca de quien se equivoca o tiene más muestras de cariño.

Caer en actos pasivo-agresivos

Como por ejemplo, molestarte por algo y no decírselo a tu pareja, tratando que este lea tu mente o empezar a lanzar indirectas agresivas o hirientes como si fueran bromas. Se supone que en una relación de pareja el afecto y la comprensión debe reinar, y  al igual que en el punto anterior: si algo te molesta, dilo; si quieres algo, dilo. Pero no crees situaciones de conflicto innecesarias por no querer expresarte con tu pareja como se debe.

Querer retener a la pareja

Muchas personas pretenden conservar el amor de su pareja por medio de chantajes, los cuales aparecen al mínimo desencuentro. Pueden surgir frases como “De seguro me vas a dejar” o “Ya no me quieres”, lo que causará discusiones y reproches en la pareja. En un ambiente donde no se puede expresar lo que de verdad se siente por temor a la reacción de la pareja, reinará la desconfianza. Irónicamente, todos los esfuerzos por retener a la pareja, terminarán por separarlos definitivamente. Debes frenar esa conducta y analizar si necesitas “encadenar” a tu pareja con chantajes que muchas veces no tienen razón de ser.

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Hacer de tu pareja tu salvavidas emocional

Querer que tu pareja se encargue de tus problemas, no es sano. Lo único que logrará es crear dependencia emocional, creando una relación como la de la mamá con un hijo pequeño. Debes analizar tus propias emociones y aprender a manejarlas haciéndote cargo de ellas. Una cosa es el apoyo que tu pareja te pueda brindar y otra, que tu novio/a tenga que resolver todos tus conflictos.

Celos enfermizos

Celar a tu pareja, revisando sus redes sociales, su ropa e incluso, llamarle constantemente para saber que está haciendo y con quién, es una de las formas más comunes de desgastar una relación. La desconfianza generada en la pareja hace sufrir a ambos y rompe la armonía entre los dos. Debes reaccionar y darte cuenta que los celos no son propios del amor, aunque nos hagan creer que es normal sentir “celos inofensivos”, no es así. Si no confías o no confían en ti, debes entender que los celos no son el precio que debes pagar por amar a alguien.

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“Solucionar” los conflictos con regalos

Siempre habrán discusiones entre la pareja, pero la forma adecuada de tratarlos no es tapando el conflicto con un regalo, sino hablándolo y llegando a acuerdos. Regalar cosas para “olvidar” los errores, no soluciona nada. De hecho, solo genera que las cosas se acumulen para luego explotar y romper la armonía en pareja. Si lo haces, deja de hacerlo y trata los problemas directamente, y si lo hacen contigo, expresa tu malestar tranquilamente y no aceptes “un obsequio” a cambio de no hablar más de los problemas.

Cada uno de nosotros sabe cómo se comporta y aunque al principio, cueste alejarnos de conductas tóxicas, es la única manera de vivir una vida plena.