Los treinteenagers, los adolescentes de 30 años.

Los treinteenagers son personas que no buscan trabajo estable, matrimonio o hijos, ya sea por comodidad o filosofía de vida. Según describe el portal El País, “estas personas mantienen formas de vida o de vestir, aficiones o actitudes, más propias de un adolescente que de alguien de su edad”. Aquí alguna de sus características.

El cuerpo como un conducto a la realidad

A pesar de que los hábitos y mente de estas personas se asemejen más con las de un adolescente en vez de un adulto, es inevitable que el cuerpo envejezca con el paso de tiempo y manifieste signos de adultez.

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No tienen trabajo estable

Los treinteenagers no creen en el trabajo ni el pago bien remunerado. Las personas que pertenecen a este grupo suelen trabajar en empleos que saldan sus necesidades básicas y que además les proporcionen satisfacción vocacional. Suelen ser freelancers.

Sin compromisos en la vida amorosa

En este punto existen dos tipos de treinteenagers: los que conviven —sin objeto de casarse algún día— y los que practican encuentros sexuales causales.

Parece que se han acelerado los trámites en lo de irse a vivir juntos, por todas las ventajas que conlleva. Contraer matrimonio ya no parece necesario para que las familias estén contentas. Las parejas no suelen casarse, ni tienen propiedades, perro o hijos, pero siguen viendo películas de terror los sábados por la noche.

Tribus urbanas adultas

Otra característica muy llamativa de los treinteenagers es la estética y gustos que estos tienen. Si bien algunos lucen como hipsters, en realidad pueden llevar cualquier tendencia o estilo. Se puede llevar una vida de treinteenager siendo rapero, punk o alternativo, pero la relación viene dada porque son tribus urbanas adultas.

Además de lo anterior, esta generación suele ser muy nostálgica, manifestando este sentimiento a través de objetos old school como de Star Wars, Jurassic Park, etc. Si bien este grupo de personas se mantiene al tanto de las redes sociales y tecnología, no suelen escuchar nuevos grupos musicales o dar oportunidad a las nuevas películas.

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