Lo siento, pero ya no te amo.

Es claro que ya es tiempo que lo nuestro empezó a morir y, aunque no lo notes, te dejo señales para que lo notes.

Enojo común. Aunque en el pasado le hacías reír con tus ocurrencias, y le encantaban las bromas que le gastabas, en la actualidad lo único que logras conseguir intentando hacerlo reír es el comienzo de una bronca, vuestros días juntos están contados. Cuando una persona deja de querer a otra, su interés por ella desaparece por completo, y sus hábitos comienzan a molestarle.

Desaparición y ausencia frecuente. Si tu ser más querido de repente desaparece de tu vida y el contacto con él se vuelve cada vez más difícil, hay gato encerrado. Un hombre enamorado aprovechará cualquier oportunidad para ver, escuchar o comunicarse con el objeto de sus sentimientos, por lo cual si te ha dejado plantada más de una vez, no te avisa sobre sus planes y te cuesta tanto mantener contacto con él que prácticamente no sabes qué hay de su vida, estate preparada.

Mensajes cortos. Por más que algunos hombres tengan una impresionante tendencia a responder los mensajes de sus novias al cabo de varias horas, una siempre presiente cuando sus SMS o correos electrónicos son ignorados o empiezan a ser una molestia para la otra parte. Si te esfuerzas escribiéndole largos relatos, preguntas cómo está, le cuentas tus planes, y a cambio no obtienes nada, o recibes un mensaje compuesto de una palabra, mejor empieza a darte cuenta de que puede ser el principio del fin.

Contacto físico inexistente. Es imposible no darse cuenta de lo que anda mal entre tú y tu otra mitad, cuando de inmediato él deja de tener ganas de encerrarte en sus brazos y acariciarte. Siempre nos servimos del sentido del tacto estando cerca de la gente a la que sentimos atracción física: es más que obvio y forma un elemento crucial de todas las relaciones felices. Justamente por ello, no es difícil descifrar lo que significan los cambios al respecto: si no te toca como antes, ya no te quiere.

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