Consejos que te ayudarán a ser una persona resiliente

Una personas que sigue a pesar de las dificultades de la vida.

La resiliencia es las actitudes que tenemos para afrontar momentos difíciles, de mucho estrés y hasta riesgosos. Más que una actitud, puede ser reconocida como una capacidad para adaptarnos al entorno a pesar de las dificultades. Esta capacidad se deriva de los recursos internos de cada persona, ya sean innatos o adquiridos. Las personas resilientes son capaces de aprovechar las situaciones estresantes para crecer personal, profesional, familiar o sentimentalmente.

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Una persona resiliente mantiene un buen humor la mayor parte del tiempo y se fija metas reales, además de ser proactivos. Si sientes que te faltan algunas de estas actitudes, checa la siguiente lista con algunos consejos para que puedas llegar a alcanzar la resiliencia y dejar la vulnerabilidad de lado.

Relaciónate con las personas

El ser humano es social y emocional por naturaleza, por eso, tener amigos cercanos y una buena relación con los miembros de tu familia, servirá como pilar de apoyo ante cualquier problema. Tendrás quienes te escuchen y te alienten a seguir adelante, ayudándote a ser resiliente.

Ten pensamientos constructivos

Debes estar convencido que todo lo malo pasará en algún momento y lograrás salir adelante con tu esfuerzo propio. Sabes que nada dura para siempre y pensar constructivamente acerca de tu futuro, te ayudará mucho.

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Ponte metas

Trázate metas que puedas alcanzar, se realista y deja de lado fantasías que a la larga solo te lastimarán. Ya sea a corto, mediano o largo plazo, pero proponerte diversos objetivos te ayudarán a seguir luchando cada día, superando el mal momento y a ti mismo.

Sé una persona optimista

Lo que no quiere decir que te olvides de la realidad y su dureza, sino de la actitud de afrontar las situaciones difíciles como retos y formas de superarte a ti mismo.

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Recuerda que no es tu culpa

Podemos llegar a sentirnos responsables de todo lo malo que sucede a nuestro alrededor, y aunque siempre es bueno reconocer nuestra responsabilidad en los infortunios de la vida, no todo es tu culpa. A veces las cosas son como son y ni tú ni nadie puede cambiarlas. Lo único que puede hacer es aprender de lo pasada y darle una nueva perspectiva a tu vida en base a tus errores.

Recuerda que has salido de otras crisis

Has logrado superarte de otros momentos iguales o más difíciles, que en su momento parecían no tener fin. Sé tu propio ejemplo y recuérdate las veces que te has levantado del fondo y has seguido avanzando.

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Trata de no estresarte

Aunque suene imposible, siempre puedes alejar al estrés de tu vida. No dejes que se adentre en tus pensamientos causándote ansiedad o desesperación. No piense demás todo aquello que te preocupes, siempre habrá una forma de arreglar los problemas.

No te estanques

Trata de salir de tu zona de confort y desafíate con diversos retos. Experimentar nuevas cosas te ayudarán a saber que situaciones toleras y para que otras no estás preparado/a. Salir de tu comodidad te permite crecer como persona.

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Ayuda a los demás

Brindarle apoyo a otras personas y compartir tus experiencias, además de todo lo que hayas aprendido, te hará más feliz y satisfecho de tu crecimiento como persona.